Sumérgete en el corazón del Mediterráneo occidental con un crucero para observar ballenas entre el norte de Cerdeña y el sur de Córcega, una zona de extraordinario valor naturalista donde los entornos costeros y las profundas aguas pelágicas se encuentran, creando uno de los mosaicos ecológicos más fascinantes del Mare Nostrum. Un viaje que combina ciencia, naturaleza, navegación y aventura, guiado por expertos guías de avistamiento de ballenas y diseñado para experimentar el mar como protagonista, contribuyendo activamente a la investigación científica.
La navegación se desarrolla a través de las aguas cristalinas del archipiélago de Maddalena, con paradas en espectaculares radas sumergidas en la maleza mediterránea, y continúa hacia el sugerente Bonifaci, situado en sus icónicos acantilados de piedra caliza. En estas aguas costeras, entre Cerdeña y Córcega, hay poblaciones de delfines nariz de botella, que ofrecen valiosas oportunidades de observación y seguimiento. Durante elcrucero participarás en actividades de investigación no invasivas, como la identificación fotográfica y la recopilación de datos georreferenciados, para contribuir al estudio del comportamiento y uso del hábitat de estos delfines.
Junto con la vigilancia costera, el crucero también se adentra en el mar, hacia el Cañón Caprera, un impresionante sistema de cañones submarinos frente al noreste de Cerdeña. Aquí, las corrientes ascendentes enriquecen las aguas con nutrientes, convirtiendo la zona en un importante lugar de alimentación para numerosas especies marinas. En este profundo entorno pelágico es posible observar ballenas aletas, cachalotes, delfines rayados, así como tortugas marinas, y encontrarse con una de las especies más esquivas del Mediterráneo: la ballena pico de Cuvier.
Cada día se adaptará al clima y a las condiciones del mar, haciendo que cada experiencia sea única. El ambiente a bordo será sereno e informal: compartirás actividades de investigación científica y momentos de la vida diaria en el barco con la tripulación, experimentando plenamente el espíritu de colaboración y aventura.
Durante el crucero, también tendrás la oportunidad de desarrollar habilidades científicas y marinas, desde fotografía de naturaleza hasta monitoreo del comportamiento, pasando por el uso de herramientas como el GPS. No faltarán momentos educativos dedicados a los fundamentos de la vela, para aprender teoría y practicar directamente mientras navegas.
Únete a nosotros para explorar uno de los rincones más fascinantes del Mediterráneo, entre Cerdeña y Córcega, donde las costas salvajes y las profundidades misteriosas cuentan historias de biodiversidad, investigación y mar abierto. Una aventura inolvidable, entre la ciencia, la naturaleza y la maravilla.
RESÚMENES
- Experiencia científica única: Participación directa en actividades de monitoreo e investigación junto con guías del WWF, utilizando métodos no invasivos para observar y proteger cetáceos en el Mediterráneo, según los rigurosos estándares de la certificación de Alta Calidad para Avistamiento de Ballenas, promovidas por ACCOBAMBS y la Fundación CIMA. Estas etiquetas certifican que todas las actividades siguen directrices internacionales, promoviendo la conservación de especies y educando a los participantes sobre la importancia de proteger la biodiversidad.
- Contacto con la naturaleza: Un viaje en armonía con el entorno marino, lejos de lugares concurridos, para experimentar el Mediterráneo en su autenticidad y contribuir a su conservación.
- Navegación sostenible: La elección del velero pretende minimizar el uso del motor (a menos que las condiciones meteorológicas marinas no lo permitan), limitando así las emisiones y la contaminación acústica, para lograr un impacto medioambiental más sostenible. Esta elección representa un compromiso concreto con un turismo responsable que respeta el medio marino.
- Ambiente auténtico y compartido: Vida espartana y colaborativa a bordo, con todos los participantes involucrados en actividades diarias, para una experiencia de viaje que combina aventura, convivialidad y espíritu de adaptación.
- Educación y participación activa: la experiencia no es solo observación pasiva: los participantes participan activamente en actividades a bordo e investigación científica, desarrollando habilidades en fotografía de naturaleza, monitoreo y muestreo. Esta implicación nos permite crear una conexión profunda con el entorno marino, promoviendo una mayor concienciación sobre la conservación de la biodiversidad.
- Navegación y vida a bordo: un crucero en vela significa tener el mar a solo un buceo de distancia, incluso en cuanto te despiertas, significa tomar un aperitivo mientras siempre miras la puesta de sol, cenas bajo las estrellas y disfrutas de momentos de pura diversión y relajación.
NUESTRO CAPITÁN
El capitán de esta experiencia será
Paolo C. (haz clic en su nombre para leer las reseñas que ha recibido de viajeros). Su pasión por la navegación comenzó a los 9 años, cuando empezó a navegar con su padre en el Estrecho de Bonifacio. Luego transmitió la misma pasión a su hijo Luca, con quien abrió un TEA. Paolo es un profundo conocedor de la zona del archipiélago toscano, el norte de Cerdeña y más allá. También instructor de vela, ha realizado numerosos cursos, viajando con niños y adolescentes en ocasiones de campamentos de verano y familias. Las personas que viajaban con él lo definían como una persona optimista y amable, un conocedor atento, amante del viento y del mar y un gran narrador de historias sobre el mar y la vida.
A bordo con Paolo durante unas semanas puede haber un capitán-marinero que le ayude en la gestión del barco.
EL DÍA TÍPICO:
Los días a bordo están diseñados para ofrecer una experiencia auténtica y flexible, en armonía con las condiciones meteorológicas y del mar, las necesidades de investigación y las preferencias de la tripulación. Normalmente, la mañana comienza con un desayuno relajante y, si las condiciones son especialmente favorables para la monitorización, puedes decidir zarpar inmediatamente, posponiendo los momentos de relajación para otro momento del día.
La navegación se centra en explorar el mar abierto en busca de cetáceos, siguiendo rutas estudiadas por la guía WWF y empleando técnicas específicas de monitoreo para el estudio de la megafauna marina. La comida no tiene un lugar fijo y se adapta a las necesidades del día: puede comerse en el mar, a la deriva o mientras navega, continuando las observaciones. Si la mañana de monitorización era satisfactoria, la comida podía celebrarse en una bahía protegida, permitiendo un momento de relajación y buceo si la estación lo permitía.
La tarde continúa con más actividades de navegación y monitoreo, para observar cetáceos o profundizar el conocimiento de los ecosistemas marinos. Alternativamente, puedes anticipar el amarre en la rada para disfrutar de otros baños o sesiones de esnórquel, adaptando siempre el programa a las condiciones meteorológicas y a los objetivos de investigación.
Las veladas se dedican a momentos de convivencia, con aperitivos al atardecer en la rada o durante la navegación, y la posibilidad de amarrar en la rada para disfrutar de la atmósfera mágica del mar nocturno bajo las estrellas o en puerto, dependiendo del tiempo, las preferencias del capitán y la tripulación. En algunos casos, puedes salir a la orilla a dar un paseo o terminar el día brindando con amigos.
La flexibilidad está en el corazón de esta experiencia: el programa está en constante adaptación para garantizar la seguridad, respetar los ecosistemas marinos y ofrecer momentos inolvidables de descubrimiento y conexión con la naturaleza
¿QUÉ PROBABILIDAD HAY DE VER CETÁCEOS?
Como es evidente, no se puede garantizar los avistamientos, aunque podemos decir con orgullo que los avistamientos ocurrieron en el 100% de los cruceros de verano de 2025. Recordamos que los cruceros de investigación con un guía del WWF a bordo no son solo cruceros de observación de ballenas, sino experiencias que ofrecen una inmersión de 360° en el mundo de los cetáceos, incluso con breves lecciones teóricas, así como recogida y seguimiento de datos. Participar en un crucero de investigación del WWF significa ayudar activamente a investigar y contribuir al bienestar del planeta.